
Uno de los oficiales hizo la pregunta que nadie quería hacer. Preguntó si existía Dios. El ser se quedó completamente inmóvil por unos segundos. Luego respondió. Dijo que sí existe. Pero no es como lo imagina la gente. No es una persona. No piensa como humano. No siente nada. No tiene intención buena ni mala. Es algo vivo… pero no como nosotros.

Imagina que un día el cielo cambia. Los telescopios del mundo detectan algo extraño cerca del Sol. Al principio parece un error en los datos, pero distintos observatorios en diferentes países ven exactamente lo mismo. Es una estructura enorme que comienza a aparecer alrededor de nuestro sol. Lo más extraño es que no llegó desde fuera del sistema solar. Se está construyendo ahí mismo.

Esta pregunta la dijo en voz baja un joven operador del telescopio James Webb después de revisar una serie de resultados que apuntaban a una gigantesca estructura que enviaba naves y sondas disfrazadas de meteoros a las cercanías de la Tierra.

¿Te gustaría saber si vivimos en una simulación? Si tu respuesta es sí, entonces quiero que te preguntes algo más: ¿estarías dispuesto a pagar el precio de comprobarlo? Esta es la historia de una mujer rumana que aseguró haber confirmado que nuestra realidad no es lo que parece… y el costo que pagó por descubrirlo fue más alto de lo que imaginó.

¿Qué harías si miras por la ventana de una estación espacial… y descubres que algo te está observando desde el vacío? Esto es lo que una tripulación soviética afirmó haber visto en 1984. Este suceso desato teorías conspirativas, desde ángeles en el espacio hasta seres que habitan planetas gaseosos.

¿Clonar a Jesús de Nazaret? ¿Se atrevieron a realizar un experimento diseñado para desafiar lo divino, lo sagrado y lo que la humanidad considera intocable? Altas jerarquías religiosas, científicos de élite, agencias de inteligencia y financistas invisibles unieron fuerzas bajo un mismo objetivo. Clonar al hijo De Dios.

¿Los vigilantes fueron los culpables del diluvio? Los llamados Vigilantes de la tierra descendieron del cielo. Eran altos, de apariencia perfecta, con una presencia que los humanos nunca habían visto. Sus alas se extendían de forma poderosa. Cuando los hombres los vieron, no dudaron en algo: pensaron que estaban frente a dioses.

Entre los secretos que supuestamente han sido ocultados por algunas potencias se menciona un posible viaje tripulado y secreto al planeta Marte. Según esta versión, entre los años 2000 y 2010 agencias espaciales de Estados Unidos, Rusia y China habrían participado en una misión conjunta que nunca fue anunciada públicamente.

Naves suspendidas sobre montañas de hielo, estructuras gigantes moviéndose bajo el océano congelado y un cilindro metálico de kilómetros de longitud entrando en una caverna secreta.