Nuevo estudio en Ohio sobre “probabilidad de abducciones alienígenas” genera debate en EE. UU.

Columbus, Ohio, EE. UU. — Un reciente informe que analiza patrones de reportes relacionados con experiencias de abducciones y encuentros cercanos con fenómenos no identificados ha puesto nuevamente a Ohio en el foco de las discusiones sobre avistamientos de ovnis y supuestas interacciones con entidades no humanas.

El estudio, denominado Alien Abduction Odds Index 2026, fue publicado este mes y se basa en datos acumulados entre 2019 y 2024, extraídos de registros comunitarios de reportes de ovnis y experiencias de abducción tanto en Estados Unidos como en Canadá. El objetivo no es afirmar que existan extraterrestres reales realizando secuestros, sino examinar patrones y frecuencias de los reportes en distintas regiones, ajustados por población.

Según los resultados, Ohio ocupa el puesto 21 entre los 50 estados estadounidenses con una “probabilidad implícita” de experiencias asociadas a abducciones de aproximadamente 1.13 %, traducido por los autores como una experiencia reportada por cada 11 300 habitantes.

Los investigadores señalaron que este índice se construyó a partir de informes voluntarios recopilados por organizaciones como el National UFO Reporting Center y el Canadian UFO Survey, lo que implica que el análisis mide tendencias en los testimonios de personas, no pruebas de encuentros reales con seres extraterrestres.

Los defensores del informe aseguran que este tipo de análisis puede ayudar a comprender mejor la geografía social de los avistamientos y experiencias inusuales, identificar áreas con mayor número de reportes y estudiar posibles factores que inciden en la percepción de estos eventos.

No obstante, expertos escépticos han advertido que este tipo de índices no representan evidencia científica de abducciones o contacto extraterrestre sino correlaciones en las que pueden influir factores como la cultura local, la percepción pública y la cobertura mediática. Además, agencias oficiales como la NASA han señalado en el pasado que los datos disponibles sobre fenómenos aéreos no identificados aún no permiten sacar conclusiones definitivas sobre su origen.

El estudio ha despertado interés y controversia entre comunidades de entusiastas de ovnis y en redes sociales, donde se discute si estas cifras revelan “algo más” o simplemente muestran dónde la gente está más dispuesta a reportar experiencias extraordinarias.